Un poco de todo y mucho de nada

Mi hija dibujando carteles para su jardíncito.
Plantando los carteles mientras que yo estaba
arrancando las malas hierbas.

Dibujo de mami, papi y su hermana con quien
decidió compartir el jardín.
Mientras quitaba los rastrojos este pájaro me cayó encima.
Nuestro perro lo malogró no sé si sobrevivió o no el pobre...
Mi hija mayor vio esta oruga
 

Ultimamente quiero escribir de muchas cosas y a la vez no tengo muchas ganas de escribir de nada. A veces siento como si quisiera convencer a otros de que vieran la educación en el hogar como nosotros, pero a la vez no tengo ese deseo, de verdad que me parece legítimo que pensemos diferente. Quiero compartir mi experiencia por el momento, que es limitada, con una hija de casi seis y otra de tres y medio. No tengo duda de que mis hijas progresan, aprenden, se desarrollan felices y de momento no ansío un cambio en nuestra forma de vida. Cuando se escoge siempre algo queda fuera, en nuestro caso es la experiencia de que otros adultos, profesores y personal de los colegios, conozcan a mis hijas y las visitas a su clase, el comprar los materiales, la ropa para el comienzo del cole, las celebraciones, los festivales, los proyectos, eventos, la cafetería, el conocer a amiguitos, etc, que aunque para nosotros no sea tan óptima como el educarse en familia, siempre será lo otro, lo desconocido, a lo que renunciamos. E incluso educando en casa, hay tantas formas tan diversas que nuestra aventura será particular y no se podrá replicar, al menos en toda su autenticidad.

Y en otras palabras, ¿cuál es en sí la fibra de la que se compone nuestra experiencia? Muchos de vosotros ya sabéis que nosotros por el momento no abogamos por estudios formales o estructurados. Pero es extraño explicar que somos muy formales y estructurados en otras áreas de la vida, como en disciplina, hábitos de salud, en cómo vivimos nuestra fé, en nuestra apuesta por no exponernos a los anuncios televisivos (ya que sólo usamos la TV para ver algún que otro VHS o DVD). Pero el porqué es algo que no sé si he dejado claro con lo que llevo escrito en este blog. Resulta que mis hijas de momento son muy rehacias a que yo dirija nada en cuanto a su aprendizaje se refiere. Cuando propongo alguna actividad manual, sí les gusta, aunque en la mayoría de las ocasiones también terminan haciendo lo propuesto a su manera. Muchas cosas son simplemente sugeridas por mí, pero son ellas, en especial la mayor, las que terminan algo cuando tienen la iniciativa. Yo sigo tratando, pero estoy reconsiderando bastante cambiar o modificar mi táctica. Nos va mucho mejor cuando por ejemplo saco libros sobre un tema y los dejo por la habitación para que los vean sin mi insistencia. Otras veces simplemente les digo que si no quieren no escuchen, pero que voy a leer un libro en voz alta porque yo quiero, y al rato vienen como moscas y finalmente me piden que se lo lea. Si quiero que escriban, me pongo a escribir cartas a mis amistades y al rato las tengo escribiendo conmigo. La verdad es que ambas tienen mucha destreza y creatividad, dibujan de maravilla, y la mayor tiene muy buena letra y si quiere lee, pero me freno por eso mismo, cuanto más trato de ser la directora de orquesta, más se me sublevan los 'músicos' y tocan otra partitura.




Para que veáis a qué me refiero, en la foto la pequeña cogió de mi caja de materiales unos palos que habían traido de un día en el parque y les guardé. Pues según ella estaba escribiendo en Chino, y la mayor antes de esta cometa, usó los palos para formar letras y escribir su nombre.

No todos somos iguales, quizá muchas familias gusten de seguir algún curriculum en particular, libros de trabajo, un horario más parecido al colegio. Y puede que evolucionemos hacia eso en un futuro, no lo descarto. Pero de momento me estoy replanteando por centésima vez el cómo abordar nuestra educación, y sigo apostando por 'vivir conversando, comiendo juntas, saliendo al aire libre, leyendo libros que nos forman y enriquecen, y SUGIRIENDO y SEMBRANDO el gusanito de la curiosidad en sus vidas', y así dejando que ellas formen sus propias conexiones, sugieran sus propias ideas, y tomen la iniciativa en su aprendizaje. Al fin y al cabo llevamos seis años en los que este tipo de apuesta nos está dando buenos resultados. Pero ánimo a todos los que estáis en la misma encrucijada, cualquiera que sea la opción, todo lleva sus momentos de tensión, discusiones, enfados, malos modos, accidentes, desesperación, dudas, aburrimiento, cansancio, más dudas, malas contestaciones, algún que otro grito, castigos equivocados, contradicciones con mi marido...pero valga aclarar que de estos momentos no hago fotos, ja ja ja, por lo que no es oro todo lo que reluce en el blog, pero con todo y eso, seguimos con nuestra apuesta.


7 comments:

Zinnia Muñoz dijo...

Que bonito post. Estás pintada ahí. Qué alegría tenerte de amiga (así sea virtual y a la distancia).

Me siento muy identificada con lo que dices.
Un abrazote y besos a las chicas

Silvia dijo...

Yo también estoy tan contenta de tenerte ahí...y por dentro tengo un sueño muy grande de conocerte y a otras amigas 'virtuales'...si está escrito en nuestro futuro, pues está escrito, si no, gracias por la amistad de la que ya disfrutamos.
Ah, y nos escuchamos mañana.
Besos a vosotros también

Maulina dijo...

Para no tener ganas de escribir escribes muy bien mujer. Yo creo que lo mejor es no convencer a nadie. La estrategia que usas con la lectura en voz alta es una buena estrategia de vida. Estas ahí, das testimonio desde tí y para tu familia, escuchas y quien quiere se acercará tarde o temprano. ¿No crees?

Ipe dijo...

Silvia, yo te admiro mucho y si pudiera rebobinarse la vida lo haría como tú. A fin de cuentas esa es la propuesta de todas las escuelas libres... proponer y dejar hacer para que la persona vaya formando su propio juicio de manera responsable. Son muy pequeñas tus hijas aún, de modo que ya vendran tiempos en los que ellas mismas pediran actividades y tendran que "dar su brazo a torcer" ante otros, negociando a veces, obedeciendo otras. Es seguro que les costara pero será inevitable... yo miro a mi hijo mayor y soy coinciente de que nunca tendrá un trabajo convencional. De hecho hace unas semanas un "jefe" ocasional que tiene acá en el pueblo le propuso un trabajo estable... estaba muy indigando porque al reusarlo el "jefe" lo llamo irresponsable, inmaduro y no se cuantas cosas más... pero como él dice, no quiere limitar su vida a la seguridad de ganar dinero, quiere disfrutar, tener tiempo para pensar, viajar y conocer gente... y que en su tumba ponga "Aquí yace un hombre que vivió". Es un riesgo que también estas corriendo ¿lo sabes?

Silvia dijo...

Maulina (Andrea): Sí, mis hijas siempre se enganchan cuando leo. A veces encontramos joyas, a veces basura que dejamos de lado.

Ipe: como tu dices a Madalen y las otras, "no me admires", que me entran nervios. Lo que me escribes me da ánimos y vértigo a la vez. Al que admiro yo es a tu hijo. Yo fui al colegio, pero fuí así. Tuve un trabajo que pudo haber sido fijo en un banco, de cajera, y lo ODIABA. Bueno, me gustaba tener mis pagas pero no me quise quedar en eso o aspirar a 'funcionaria'. Y cuando me vine muchos me dijeron que a dónde iba yo, que no sabía ni inglés, que no había dado clases...mi marido es muy rebelde, pero tiene un trabajo digamos bastante seguro, pero no está por el dinero (de hecho está mucho menos pagado que en otros puestos equivalentes en otras universidades, y MUCHO MENOS que lo que podría ganar en la empresa privada en lugar de la pública, pero en beneficios y tiempo salimos muy bien parados.
Fíjate que es algo lo que dices de que estas hijas sean 'libre pensadoras' e inconformistas que es muy bonito y que por otro lado da como digo vértigo. Uno quiere que desarrollen su potencial, que vivan, viajen, aprendan, etc. pero queremos la red 'salvavidas' de lo seguro, lo fijo, lo opuesto.
Y no, Ipe, no tenía presente que estaba corriendo este riesgo pero ya que lo mencionas, pues nada, a ajustarse el cinturón y a disfrutar del viaje.
Ah, y lo de dar su brazo a torcer, pues en muchas cosas lo dan, soy muy rottenmayer en conducta, las hago limpiar, poner los platos sucios en la pila, la ropa en el canasto de para lavar, poner la mesa, no hago comida alternativa, es lo que hay o lo que hay. Osea tenemos horarios que no son lo que ellas quisieran, y tareas y cosas que no son precisamente lo que quieren hacer, pero en cuestión de APRENDER, me siento mal si las FUERZO a que se interesen por este tema, o que hagan determinada actividad y con las cosas que les interesan y que ya van sugiriendo, pienso que sería contraproductivo imponer demasiado.
Gracias a todas, os quiero MUUUUCHOOO, me siento muy apoyada y querida, y el cariño como sabéis es mutuo.

Ipe dijo...

Es curioso lo que comentas de las responsabilidades de la casa. Yo era así/soy así... y nunca se me ocurrio que los estuviera forzando (de hecho ellos ven muy mal que la gente deje comida en el plato o no se coma lo que les dan)... jajajaja... creo que ellos tambien lo vivian como algo natural, como el color de sus ojos, no parece que ahí se pueda elegir, supongo que uno se lo da así desde bebes y lo asumen... pero una misma les ofrece opciones para otras cosas y lo asumen también. Mis hijos siempre pudieron decidir sobre cuando abrigarse y cuando desabrigarse,etc, etc... creo que por eso (fuera del orden natural del hogar) exigen su poder para decidir. En nuestra casa había horas para esto y para aquello y por supuesto horas para desayunar, comer y cenar... y las sigue habiendo, eso no ha cambiado, aunque debo reconocer que en los úlimos meses me he relajado mucho, pero mucho; supongo que es porque ya son grandes... Eso sí, el que no se levanta para la hora del desayuno... espera a la hora del almuerzo... jajaja (y lo hacen... no deja de sorprendermen el poder de las madres). Bueno no es tan drastico, lo que sucede es que en nuestra casa el desayuno era conversado y se llevaba su buena hora o más... ahora es igual, pero si se levantan tarde solo toman un colacao... y esperan el almuerzo... castigados sin conversación ;-D

Cariños inmensos para ti y para todas, es genial estar escribiendonos pese a la distancia de tiempo, vivencias y geografía.

Silvia dijo...

Ipe: no me canso de escuchar como era y es tu vida con tus hijos. Me parece fascinante y bello oir de vuestra relación tan cercana, conversaciones, la forma en que los criaste.
Veo que fuiste y eres una madre de CAMPEONATO, por lo que ahora te devuelvo la pelota sinceramente y te mando mil cariños y una total admiración.
Sigue contándonos con tus blogs y tus comentarios, porque nos anima y alienta mucho.

 

De interés

Traducciones gratuitas


Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Buscar en el blog

Seguir el blog por email