Mitos y supersticiones...sobre la educación en casa

Volver al blog con más frecuencia no se si vuelvo o no, pero me apetecía mucho escribir sobre mitos y leyendas, no griegas ni romanas, sino de la educación en casa.

Mito 1: los niños educados en casa son superdotados, o retrasados.
Es decir, si les va mal en el cole por dislexia, discalculia, ADHD, ADD, y las siglas que sean en castellano (como a mí me presentaron al Sr. Déficit de atención en Houston, no conozco su abreviatura en otro idioma). Tanto es así que una vez la bella de Greisi que se maneja por la biosfera mejor que mi madre en metro, me mandó una información sobre el sida y yo comenté que me había encantado el vídeo del VHS...pero volviendo al tema,
¿será cierto eso de que muchos que optamos por esto es porque tenemos niños por debajo o por encima del niño promedio? Pues sí y no (respuesta políticamente correcta, ¿verdad?) Entrando en polémica diré que sí es cierto que muchos niños que comienzan a venir con daños emocionales y vitales del colegio hacen a los padres plantearse la cuestión de si no estarían mejor en casa siendo educados y atendidos por ellos. Y si bien intimida mucho a ciertos padres el no saberse especialistas en los diferentes retos y (auch) discapacidades (estas palabras me suenan tan mal, que me encuentro con dificultad a menudo cuando escribo del tema), hay varios padres que terminan decidiendo informarse ellos y recurrir a especialistas pero desde el hogar.

Los que los educan en casa desde siempre, puede que por dentro estemos buscando el que sean superiores a los niños de "colegio", y que muchas veces, defendiendo nuestra postura y las ventajas que tiene la educación en casa, atropellemos un poco a todos los demás porque nos pueda este sentimiento de superioridad que se nos pega al de inferioridad en este sube y baja en el que vivimos, y que nos lleve a parecer que gritáramos calladamente algo como que mis hijos son mejores que los tuyos, porque los tuyos van al, puaj, colegio, y los míos no, y mi biblioteca es la más grande, lero lero lero.

Qué hay de cierto en las estadísticas que muestran mejores notas o calificaciones que se atribuyen a los niños educados en casa. Como ya he utilizado el chiste de que no todos nuestros hijos están destinados a Harvard, os cuento el de una madre de muchos hijos todos educados en su hogar, a la que el marido le dijo con una sonrisilla en los labios si pensaba que estaba educando a nada menos que George Washingtons, y a la que ella, sin broma alguna, le contestó que por supuesto. Y al cabo de quince años cuenta con ternura y gracia cómo llegó a la conclusión de que sus hijos son normales, si es que se puede decir que alguien lo sea.

Y ese es precisamente mi argumento. Los niños en los colegios sufren o muestran estas características en la misma proporción que los educados en casa. La diferencia es que esta jerga es invención del sistema educativo. Una de las mayores recompensas leyendo a John Taylor Gatto es cuando comenta que él nunca ha visto a un niño con problemas de lectura, o a un niño "gifted and talented" o avanzado, talentoso, en sus décadas de profesor en New York, en grupos de latinos, de negros, de niños de barrios pobres. Según él esto es un fenómeno de invención reciente. Al complicar las habilidades como la lectura y la aritmética y exigir que los niños demuestren habilidades a edades más tempranas, la enfermedad se creó y con ella vinieron los especialistas. Y en todo esto no olvidemos el dinero malgastado en esta nueva casta de personal para remediar estos problemas, así como los billones tirados a la basura en materiales para ayudar al que está "retrasado en la lectura o matemáticas". A mí me duele el alma el que en el distrito escolar donde vivimos las clases tengan "smart boards" que se tire material como el que deja un grifo correr, y que se gaste tanto recurso y tiempo en niños que, por favor, no tienen ni ocho años cumplidos. De nuevo a la carga con mi crítica, pero leedla como crítica al sistema educativo, no a mis muchas amigas maestras, ni a las familias que no educan en casa, ni mucho menos a los estudiantes de colegios privados o públicos.

No hay nada como que los doctores descubran una enfermedad para darse uno cuenta de que la padece. Y si bien todo esto son comportamientos reales (no estoy negando que haya niños a quienes les cueste escribir los números en su orden correcto, o que no despeguen en la lectura porque tienen dificultades al leer palabras comunes para otros, o que desplieguen una capacidad que parece incluso innata para las matemáticas, la escritura, las ciencias, el dibujo...), el hecho de que esto sea un problema o una cualidad es muchas veces un juicio de valor y una catalogación con la que uno puede estar en desacuerdo. Mi mayor problema es que este juicio de valor (a modo de pulgar en el teatro romano, hacia arriba, superdotado, sí señor, o hacia abajo, zoquete, no hay esperanza) se emite demasiado temprano, (véanse las numerosas páginas que venden materiales para enseñar a los bebés a leer). Queremos que los bebés lean y hagan cuentas, pero no nos damos cuenta del problema de adolescentes y adultos jóvenes que tienen pánico a vivir su propia vida y que como dice Andrea sufren el síndrome del infantilismo.

Volviendo a las estadísticas que muestran mejores resultados en los exámenes en los niños educados en casa, eso no muestra más inteligencia, simplemente más inteligencia para tomar exámenes pero en principio no se puede inferir que indique mejor educación o más conocimientos. Muchos de quienes educamos en casa no nos guiamos en exceso por el referente del colegio para juzgar si nuestros hijos están aprendiendo, si van bien en sus estudios o no, aunque el esqueleto que tratamos de enterrar siempre aparece en lugares insospechados. Cuando estamos comiendo con familiares nos visita el macabro porque el tío Fernando le hace unas preguntitas sin malicia a los niños que demuestran su ignoracia supina, en la compra cuando te miran de reojo mientras tus hijos dan el numerito gritando y sin zapatos delante de los que piensan que por qué no están en una guardería o en el cole. Este esqueleto es alguien con quien hay que vivir, así que yo lo invito a un té todas las noches cuando me queda claro que estas niñas no irán a Harvard, que no las veo yo ni un pelo de Einstein en sus cabecitas, pero a las que siento que son muy apañadas, y no, yo no estoy educando mini George Washingtons, pero quizá pequeñas Marie Curies...

Como sociedad tenemos la noción de que cuanto más pronto y más lea un niño más listo, también sufrimos la idolatría de las matemáticas, que cuanto antes un niño parezca estar resolviendo ecuaciones y contestando preguntas sobre las tablas de multiplicar, más dotado. Y esto es porque somos deudores del pensamiento racional y tradicional de papel y lápiz, lengua y números. Si un niño es muy listo como dice Zinnia y muy capaz físicamente más que intelectualmente, o tiene talento con la naturaleza, cocina, artes, manualidades, dibujo, solemos decir, "ay, que mono, que bonito", pero si no es que toque el piano y de conciertos de violín a los 10 meses no nos convence de que sea superdotado o no le prestamos mucha atención.

Muchas personas y niños superdotados, que a propósito son aquellos que sobresalen en un área sin estudio de la misma, de repente, y con una capacidad muy superior a la del resto, a veces son superdotados en algo a costa de muchas otras deficiencias en otras cosas a veces bien sencillas. Otros van corriendo contra el reloj, siempre tarde como el conejo de Alicia, siempre detrás del pelotón, todo porque sus talentos no residen en el espectro de visión de la mayoría, y en medio está el saco donde entramos todos, con nuestro OCD (obsesive compulsive disorder) el que tiene Monk (y del que comparto la neura de no soportar que un calcetín no tenga pareja), ADD, QSQ (quién sabe qué) y otros bichos.

Entonces son nuestros hijos educados en casa superdotados o retrasados, y yo digo que AMBAS COSAS, y como dicen en mi pueblo, ¿y tú, de quién eres?



9 comments:

Céline dijo...

Totalmente de acuerdo Silvia. Cuando enseñamos en casa (porque lo de educar se supone que aunque tu hija o hijo vaya a la escuela los que lo educan son los padres), parece que a nuestros hijos les "falta algo", si son muy sociables...falta de contacto, de socialización, si no lo son...falta de contacto!!!! Si saben leer, porque tú tienes un complejo,y en el fondo eres consciente que no es lo mejor para tu hijo que no vaya al cole, si no sabe leer, bueno entonces que sabe? eso le pasó a mi hija este verano de vacaciones en casa de mis padres, la hija de una amiga mía, misma edad las dos (7), sabe leer (para mí saber leer es leer sin tropezar, entender lo que se lee, lo que a la niña le falta, en fín), intrigada por el hecho de practicar la enseñenza en casa, empezó a preguntar a mí hija que hacía todo el día, y sobretodo si sabía leer, a lo que contestó mi niña " Pues la verdad me resulta difícil, quiero aprender en francés, entonces tardo más, para el español ya veré más tarde, porque seguro que va a ser mucho más fácil"
la niña amiga "Entonces no sabes nada??!!!"
mi niña "Como que no! Acaso tu sabes cocinar una tortilla de patatas, o un huevo frito, unas crêpes, claro digo.... tú sola sin la ayuda de tu madre, tejer, mira estoy preparando una bufanda para mi hermana (cara de asombro en la amiga), coser unos duendes, hacer punto de cruz, preparar unos juegos de madera, sabes como se creó la tierra, y como se llaman las estrellas....silencio por parte de las dos...sigue mi hija...Ah! y hablar otro idioma que el francés, y no te digo cuatro palabras! No quiero hacerme la chula así que tu tampoco porque sepas leer, y te diré si solo sabes leer en la vida eso no te dará de comer!!
Cuando se fueron, pregunté a mi hija por su manera tan rotunda y desquiciada de contestar, y ella me dijó " no te das cuenta que lo único que saben es leer, a lo mejor no leo como ellos pero vivo mucho más que ellos, si apenas saben jugar no tiene ideas (para ella también incluye imaginación) y estoy harta que me pregunten por si sé leer"
Tampoco yo quiero hacerme la chula, pero no le contesto con fundamento mi niña.

Silvia dijo...

Céline, ja ja ja, me has hecho reir con la respuesta de tu hija. Claro, cuando nuestros hijos se sienten atacados pues contestan como dices rotunda y desquiciadamente. Y lo triste es que seguro que la amiguita está simplemente reflejando el modo de analizar y ver las cosas de su entorno. Yo he sido maestra de primer curso y se le da una importancia un tanto descomunal a la lectura, y cuando los niños lo consiguen, entiendo que quieran presumir y entiendo que tu hija también le presumiera de lo suyo...están hablando dos lenguajes diferentes, la amiga el del juicio de valor del sistema, tu hija el lenguaje de valor personal.
Y como punto de anécdota, creo que es posible que niños que viven en dos lenguas tarden más en soltarse en la lectura en una porque llevan dos a cuestas, pero no siempre, también sé de niños que se sueltan en una o en otra muy rápido...quien sabe, en nuestro caso veo que mi hija mayor tiene ambos sistemas fonéticos a medias todavía.
Saludos y muchas gracias por comentar,
ah, y me voy a pasar por tu casa para que tu hija me haga lo que quiera, crepes o tortilla de patata, dos de mis comidas favoritas, je je je.

Marvan dijo...

Qué bien que has vuelto Silvia, y sobre todo si es para escribir entradas como esta.

El problema es que estamos sumergidos en un mundo de "enfermización" de cosas que antes eran completamente normales, cosas de lo más humano. Pasa lo mismo con el pelo (en las piernas claro jejeje) o el olor humano etc... el mundo quimico y famaceutico ha inventado productos para "fabricarnos" como queremos ser: ¿De qué color quieres tu pelo, tus ojos? ¿Quieres mucho o poco pelo en el pecho o en la cabeza....? ¿Cómo quieres oler?.....

A todo esto ahora ha empezado la industria no solamente de cambiar nuestro exterior, sino a cambiar nuestro interior: ¿Cómo te quieres sentir? No sabe leer tu niño, tengo la pastilla que hará que lea.

Yo creo que dentro de un par de siglos habrá pastilla para todo: para mates, para leer, para lenguas extranjeras, y la más que nunca deseada pastilla para ser feliz.... Realmente lo creo.

Habremos perdido ser humanos, y no sé lo que seremos. Quizás con la pastilla creeremos ser feliz, pero no lo seremos, al contrario, lo seremos aún menos que ahora.

Bueno, vaya rollo para simplemente decir que niños que van al cole o se quedan en casa son simplemente eso: niños humanos y no perfectos.
Uno es bajito y otro es alto, uno tiene ojos azules y otro ojos negros, uno es bueno en mates y otro en dibujo.

Pero igual que preferimos chicas altas, delgadas, morenitas y con pelo largo, pues queremos niños buenos en mates y leer.

Pero simplemente porque nosotros hemos creado el mundo así y no porque realmente sea mejor o peor. Es lo que nosotros CREEMOS que es mejor. En época de Rubbens eran las mujeres gordas y blancas las que eran mejor vistas. Pero eran igual de humanas como las de ahora.

Asi que mis hijos serán seguramente como tus niñas, normalitos, destacan en muchas cosas, pero van mal en otras. Como todo ser viviente en esta planeta. Se trata de sacar lo mejor de lo que sabes hacer bien y como muy bien dice la niña sobre leer: total, si solo sabes leer, no sabes nada de nada. ¿De qué te sirve saber leer si estás en medio del super y necesitas rápidamente los ingredientes para hacer una comida para invitados porque te acaban de llamar que vendrán a comer? ¿Les escribirás una poesia sobre los alimentos?

Lo que sí creo es que el homeschooling deja más margen a los niños a desarrollar justo aquello en lo que son buenos sin atascarse en aquello que les cuesta. Como el colegio da mucha importancia a leer y mates, muchos niños que son "enfermizados" en el sistema escolar, sí que se puedan desarrollar mejor en casa.

Silvia dijo...

Marvan, que bonita reflexión que has hecho. Estoy tan de acuerdo contigo. De hecho el último párrafo lo podría haber escrito yo, pero tú lo pones de forma excelente. Una de las ventajas que veo a la educación en casa es como dices quizá el hecho de que disponen de más margen (tiempo y ánimos) para buscar lo que les gusta, por lo que puede ser especialmente beneficioso para niños que estarían como dices con una palabra que me parece genial y te robo, ja ja ja, enfermizados en el sistema.
Me ha fascinado leer tu comentario, podría ser un post completito y del que se pueden sacar muchos otros hilos de conversación y análisis.
Y recordemos que estamos generalizando y que el colegio como institución no es el colegio como lo viven muchos niños, por fortuna, al igual que hay hogares en los que los tienen "enfermizados". El libro sobre la educación de Carl Honoré precisamente contiene un estudio de muchas escuelas y te da una imagen de las diferencias entre muchas si bien la mayoría de las escuelas (y de nuestra mentalidad como padres, que tiene mucho que ver) es víctima de esa enfermización y esa psicosis por sobresalir y ser perfectos que está matando a los niños y jóvenes.

Marvan dijo...

Sabes lo que pasa Silvia, es que siempre me enrollo más en los comentarios que en los propios posts de mi blog jajaja.
En el blog pongo foto y cuatro frases porque total, me da la sensación de que no tengo nada que decir a nadie. Pero luego en los comentarios me lo veo como una charla con el té y no me callo jajajaja!
Total, que una no es perfecta tampoco, a ver si hay alguna pastilla que me haga escribir posts largos y comentarios cortos ;D
Será porque no he sido educado en casa.....................

Silvia dijo...

No, Marvan, no te tomes ninguna pastilla, que me encanta como eres, tu estilo de blogear (¿es esta una palabra?, y tu estilo de comentar.
Quédate igual y al que no le gustes que se tome él la pastilla, ja ja ja.

Anónimo dijo...

Me encanta Monk. El problema es que ahora lo ponen los viernes a las 20:00, y mis hijos aun estan despiertos, asi que hace tiempo que no lo vemos.
Yo no soporto los cuadros ni las velas torcidas.

Carolina

Silvia dijo...

Ja ja ja ja ja...yo enderezo los cuadros de mis amigas. Es que la mayoría de las personas cuelgan mal los cuadros, les ponen un clavo en el medio. La mejor manera es con dos, incluso en cuadros pequeños, porque así están bien alineados y estables.
Cómo somos los humanos de particulares!!!

Silvia dijo...

Carolina, te estás dando una atracada de leer mi blog por lo que veo, porque chica, ya sabes que yo escribo novelones, no se me dá lo de escribir cortito. Quizá en en el blog familiar donde suelo poner simplemente las fotos y algún comentario, pero incluso a veces echo charlas también ahí. :)
Me doy cuenta de que algunas cosas me gustaría actualizarlas un poco, como lo del currículum. Porque cada año vamos puliendo un poco más el tema, pero poco a poco.

 

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