Conclusiones

Después de leer diferentes blogs y meditar, pienso que en los ámbitos vital y académico es cierto que los niños (y adultos) tendremos que hacer cosas que nos gustan mucho, otras que no nos disgustan demasiado, y otras que detestamos.
Me quedo con la opinión de que en lo vital los niños deben hacer determinadas tareas, les gusten o no, porque son parte de su desarrollo y crecimiento. Siempre podemos buscar la manera de hacerlo un poco más agradable, pero al final la decisión es suya, y si no quieren pues DEBEN de todas formas, es parte de vivir y aprender en familia.
Respecto a lo académico, primero se debe nutrir el amor y pasión por aprender que todos tenemos, antes de forzar a nada, o correremos el riesgo de que odien o se sientan fracasados si nos pasamos de la raya. Pero también hay una disciplina. El hecho de que les guste aprender no se traduce en un caminito de rosas (o sí, porque las rosas tienen espinos). Me refiero a que hay cosas que nos gustan menos (para algunos matemáticas, para otros lengua, sociales, naturales, escritura, lectura), y cosas que nos gustan más, por eso mantener las lecciones cortas, exigir atención plena, escoger lecturas interesantes, emplear juegos para las matemáticas, y darles tiempo y espacio para desarrollar sus intereses nos ayudará a poder reforzar y exigir rendimiento en lo no tan agradable, y a no ahogar ese amor por el aprendizaje sin necesidad de recurrir a artificios, premios o castigos como único recurso para aprender, sino de manera natural (si tardas más en esto te quedará menos tiempo o no llegarás a hacer lo otro).
Por eso coincido con Charlotte Mason en la formación de hábitos, lecciones cortas y alternadas (algo más físico con algo más intelectual), la satisfacción de algo bien hecho sin estímulos externos, y las consecuencias lógicas y recompensa intrínseca en lugar de los castigos o premios arbitrarios.


5 comments:

Marvan dijo...

Completament de acuerdo ;)

Sylvia dijo...

Yo también estoy de acuerdo con todas y cada una de tus palabras!

Un beso

Silvia dijo...

Marván y Sylvia, gracias, ni que decir que me saben a gloria vuestros comentarios...el cariño y la admiración que os tengo es muy grande y crezco leyendo vuestras opiniones y las de los demás, y aprendo viendo lo que compartíis de vuestro día a día con vuestros hijos.

Anónimo dijo...

Soy Carolina.

Estoy muy de acuerdo contigo, pues me doy cuenta de que la filosofía unschooling le está transmitiendo a los niños un mensaje falso: "Si no te apetece hacer algo, no hace falta que lo hagas".
Esa es una mentira muy grande, pues en la vida muchas veces tendremos que hacer cosas que "no nos apetecen", tanto los adultos como los niños. Dependiendo de los hábitos que hayamos formado, las haremos con más o nemos agrado, más o menos rapidez, etc.
Tal y como dijo Perla una vez, "los hijos, es mejor que hagan ciertas cosas forzados a que no las hagan".

Un abrazo

Silvia dijo...

Sí Carolina. Estoy de acuerdo. El homeschooling radical como yo lo entiendo, hace del niño un pequeño Dios, tratando de acomodar el mundo a sus deseos, sus gustos, sus decisiones.
Eso no tiene nada que ver con el hecho de que los que creemos en que se deben hacer algunas cosas seamos el otro extremo, sargentos, controladores, opresivos. No en absoluto. En mi caso simplemente creo en los LIMITES, y hay un libro llamado así que me gustó mucho leer porque como dices, la vida, el hecho de que hay otras personas, eso implica límites, el caso es ir desarrollando esos hábitos y el ir guiando a los niños para que de adultos no sean un desastre por nunca haber tenido ningún tipo de límite sano, y que crecen atropellando a todo el mundo o siendo felpudo de todos los demás. En cada familia, los padres son los que sabemos cuánto y en qué poner límites, a veces serán más, o menos, en lo vital, en lo acadmémico, en ambos terrenos, pero si no hay ninguna fricción y todo en la vida tratamos de adaptarlo para que pasen por ella sin conflictos, no sabrán resolverlos. Hay que enseñar a resolver conflictos, a pasar por lo que nos gusta menos para disfrutar de lo que nos gusta más, no tratar de alejar todo obstáculo de su vida sino enseñar a saltarlos, sortearlos, ignorarlos o lo que se necesite.

 

De interés

Traducciones gratuitas


Formulario de contacto

Nombre

Correo electrónico *

Mensaje *

Buscar en el blog

Seguir el blog por email