Probabilidad y juegos matemáticos

Seguimos jugando cada día y leyendo nuestros libros de matemáticas de Life of Fred, y Mathemagic. La semana pasada vimos un capítulo de Cyber Chase en el que trataban de juegos, si eran limpios o no había las mismas probabilidades para el concursante que para el que ofertaba el juego, y al final trataban el tema de la probabilidad. Aquí veo todos los episodios y de qué tratan, y en youtube pongo Cyberchase y, por ejemplo en este caso 103, o el tercero de la pri8mera temporada, y me sale el episodio que busco. Este se llama R-Fair City. El juego trucado de Hacker consistía en sacar dos de estos cuatro números, el 1, 2, 3, y 4, y multiplicarlos ambos, si el resultado era par, ganaba él, si era impar, ganaban los concursantes.

Al final, una de las chicas de Cyberchase nos habla de cara o cruz, y de que la probabilidad es del cincuenta por ciento, o una de dos, y de por qué cuando tiras la moneda diez veces no va siempre a salir cinco cara y cinco cruz, pero pasando de las 700 o así, comienza a emparejarse y ser alrededor de 35o cada opción.

Así que se me ocurrió que tirásemos tres dados 50 veces, y pregunté a mi hija que si quería pares o nones, escogió nones, el 1, 3, y 5. Yo el 2, 4 y 6. Íbamos haciendo palitos cada vez de los tres dados si eran los tres míos, o dos de ella y uno mío, o dos míos y uno de ella, o los tres suyos. Nos dimos cuenta de que sale menos los tres nones o pares que dos y uno. Practicamos palitos y cruzar el quinto, contar de cinco en cinco, y luego observar los marcadores, sumar. Aquí me dí cuenta de que mi hija sabe escribir la cifra correspondiente a lo contado, pero aunque comprende lo que es una decena y una unidad, se le ocurrió hacer palitos por los tres números para sumar, y borrar al contarlos juntos, con lo que, claro, perdió la cuenta. Yo saqué los palillos idea de Algoritmos ABN, representé mis números con palillos y agrupé para contar. Ella hizo lo mismo, y estamos en este plano de aprendizaje. Aunque sabía que trenta y veinte son cincuenta, no se le ocurrió aún ver el 29 y el 26, y quitarle uno al 26 para obtener 30 y 25. Ya me doy cuenta por qué, como me comenta Marina, mi hija vé los números en las hojas de prácticas, y no siempre comprende bien qué tiene que hacer. El juego me enseña mucho mejor qué está y qué no está pensando, y me muestra qué estrategias tiene y cuales no, además de que le encanta.

Finbalmente analizamos qué número salió más, cuál menos, y vimos que todos estaban entre los veinte y treinta, pues en cincuenta tiradas con tres dados, es como tirar uno 150 veces, y es un número suficiente para que no haya mucha disparidad.



También hemos vuelto a nuestras vitaminas matemáticas, o Xtramath. A veces cosas que en su momento agobiaban, pasados un buen número de meses, caen bien.


 

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