La relación tiempo dinero


Siempre decimos que cuando tenemos dinero, porque quizá estemos ganándolo con nuestro trabajo remunerado fuera o en casa, no tenemos tiempo, y cuando disponemos de más tiempo porque puede que no tengamos las restricciones de horarios y compromisos laborales, no contamos con el presupuesto para quizá salir de vacaciones, etc.


Pero gracias a personas como mi querida amiga Luchi, el sábado pudimos ir a su casa de la playa que está en el río San Bernard y el Golfo de México donde desemboca. Siempre, imagino, se pueden hacer pequeñas salidas. Nosotros nos hemos hecho con equipo para acampar, y es económico y nos encanta. Al tener tiempo también se pueden buscar buenas ofertas y ahora en el verano en Houston se ofrecen cosas gratis que aprovecharemos, a ver cómo nos va y si superamos el calor asfixiante y sofocante que nos azota desde ahora hasta septiembre.

La verdad que no me imaginaba que el río y playita de mi amiga fueran a ser espectaculares, pero me llevé una sorpresa. Acostumbrada a Galveston, que aunque al menos es océano y playa, tiene alquitrán y la vista que afea el horizonte de la carretera y edificios deteriorados en tus narices, además de un gran gentío, sobre todo en los días de vacaciones, esperaba poco de esta playita. Pero este lugar no fue así, porque a la orilla del Golfo por este lado sólo se puede acceder con una lanchita cruzando el río, lo que la hace prácticamente desierta con excepción de otros vecinos que eran pocos.

Dejamos el bote al final del río y vimos millas y millas abiertas de playa virgen del Golfo de México. Caminamos y vimos maderos y algún que otro desperdicio llegado a la orilla. Nos metimos y jugamos con las olas.

En la canoa Steve con las niñas. La casa que véis son dos, y es la más impresionante del complejo. Al lado hay otras a punto de derrumbarse porque hace años un huracán causó graves daños. La de mi amiga es más pequeñita pero preciosa, también elevada, está detrás de mí, que estoy tomando la foto.

Lo mejor es la brisa que corre, desconocida en la ciudad de Houston. Es increíble lo agusto que puede uno tolerar el calor, siempre que esta brisa te permita al menos respirar. Nos relajamos tanto que un día nos pareció a todos dos. El tiempo se estira y alarga de forma tan placentera.

La verdad es que lo pasamos genial. Estamos muy agradecidos de tener estos amigos tan generosos que cuentan con recursos como este. Creo que todos niños aman el agua y la playa, las niñas (y adultos), lo pasamos bomba.



6 comments:

Anónimo dijo...

Qué bien que hayáis podido ir para allá.
A nosotros nos presta su cabin la tía de Jimmie. Yo creo que Dios nos abre puertas a quienes hemos renunciado a un segundo sueldo para educar mejor a nuestros hijos.
Cuando la gente dice que necesita un segundo sueldo para vivir, la mayoría de las veces lo necesita para sostener un cierto estilo de vida, pero no para eso, para vivir simplemente.
Yo estuve hace años en South Padre Island, y me encantó.

Carolina

Silvia dijo...

Me alegro por tí, Carolina.

A ver si vamos a South Padre Island, qué bien que te encantara.

Donde está la cabaña de la tía de Jimmie, sólo por curiosidad.

Anónimo dijo...

Pensilvania.

Silvia dijo...

Guau, que bonito ha de ser.

Besos, Carolina, y que te vaya bien este verano, ya sabes por que lo digo.

Maria Calderón dijo...

Magnífica playa, esa extensión de arena sin nadie a la vista.

1beso.

Ana P. dijo...

El lugar se ve lindo!! Me alegro que hayan pasado un rato tan agradable, siempre es bueno salir de casa y divertirse juntos!

 

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