Etapas del homeschooling


Mis hijas comienzan con lo que serían su sexto y cuarto cursos. Llevamos siete años (desde kinder o así), en esto del homeschooling, aunque yo llevo leyendo y escribiendo desde hace unos doce o trece años.

Creo que hemos pasado por distintas etapas. La primera de investigar, leer y conocer de otros que optaron por esto, seguida de una etapa en la que mediante blogs y grupos de yahoo o foros diversos, pasaba mucho tiempo defendiendo y militando en favor de esta opción. Por unos años estuve más en contacto con otras familias en España y otros lugares donde en los años superiores la opción es algo difícil, pero nunca imposible, como me lo demuestran amigas que hice y que continúan en ello con hijos adolescentes incluso graduados ya.

Los primeros años me sentí muy impaciente y siempre dispuesta a defender la educación en casa, quizá demasiado. Y no sólo. También fuí gran defensora y promotora de la filosofía educativa de Charlotte Mason. A esto se unió el boom de Internet. El blog fue mi manera de compartir lo que las niñas hacían, de inspirarme con ideas de otros, y a veces también fue fuente de frustración (no sólo los blogs, sino la gran proliferación de redes sociales con miles o cientos de miles de personas compartiendo lo que hacen). Muchos de nosotros entramos de cabeza en este mundo cibernético porque ansiábamos la compañía. De repente, no importa los problemas que tuviéramos con nuestra opción, la falta de comprensión o amenazas, podíamos encontrar a otros en nuestra situación, o en situaciones que nos brindaban esperanza y nos ofrecían motivación para seguir. A la vez que todo esto abrió nuevas vias de comunicación, también nos saturó con mucha información, y nos volvió incluso más impacientes y más duros con nosotros mismos. Entramos a saco en este universo, y algunos de nosotros comenzamos a compararnos con un ideal que nos forjamos mediante nuestra experiencia cibernética. 

Internet y los aparatos que nos conectan, están aquí para largo. No veo que vayan a desaparecer. Creo que es necesario pensar en nuestra relación con ellos y también en la relación de nuestros hijos con ellos. La cuestión con Internet, electrónicos, foros, cursos en línea, todo lo que llamamos en inglés 'social media', es que muchas veces no hacemos introspección, y nos falta pensar en qué espacio y tiempo queremos que ocupen en nuestras vidas. Ayer leía a las niñas un capítulo de un libro llamado Arquímedes and the Door of Science, y astutamente la escritora nos decía que si bien sabemos más que los griegos, porque tenemos más información y conocimiento que nos ha sido transmitido con el tiempo, no por eso pensamos más o mejor que los griegos. 

Seguido me escriben y preguntan por qué materiales emplear en español. En inglés hay recursos exhorbitantes a nuestra disposición, pero cuanto más tiempo estoy en esto, más me doy cuenta de que no por tener más recursos pensamos mejor ni los empleamos con más cabeza. 

Desde enero de este año, comencé a darme cuenta de que no podíamos seguir como íbamos. Tardé unos seis años en darme cuenta de que tenía que parar y considerar quienes somos y hacia dónde vamos, y comenzar a dar los pasos para sentirnos agusto y disfrutar de nuestra existencia como homeschoolers, je je. Por primera vez no sentí necesidad de promover lo que hacemos (todo lo que he tenido que cambiar también y someterlo a un análisis honesto), sino que lo que quiero es disfrutar de estos años y simplificarlo todo de verdad.

De unos meses al día de hoy, me he dado cuenta de que no quiero defender ni obligar ni justificar lo que hacemos y quienes somos. También he descubierto que me gusta escribir en el blog, sí, pero que, aun siendo muy extrovertida y activa, lo que me renueva y me da alas y energía es el juntarme de vez en cuando con mamis que viven cerca y llamar a un par de amigas que viven lejos de vez en cuando para darnos ánimos. Disfruto mucho de ver a otras familias, y de ver a mamis sintiéndose felices de ser madres y de educar a sus hijos no importa cuál sea su opción vital. Me beneficia tener un grupo pequeño de amigas con metas  y creencias comunes entre las que compartimos lo que nos pasa en un ambiente positivo de darnos ánimos y recordarnos por qué estamos aquí y que vivimos por Él. 

Sin quererlo dejé Facebook hace unos meses, y también me he dado cuenta de que no es para mí. No lo critico, no sé si esto será para siempre, pero no lo echo tanto de menos como hubiera pensado. También dejé el foro de ambleside online, en el que era moderadora. En parte lo dejé porque tras simplificar el currículo de las niñas este año, me dí cuenta de que no es bueno para mí estar tan involucrada junto a personas que están en otro nivel.

Tuve una temporada en que creí estar cansada de Charlotte Mason. En mis años siguiendo el currículo de ambleside online, me auto-infligí el castigo de sentirme como un fracaso, siempre atrasada conforme a los planes anuales, o para el semestre. Pero aún sigo editando el libro de Karen Glass, Mind to Mind, que es una versión acortada del volumen 6 de Charlotte Mason, Hacia una filosofía educativa, y cada vez que leo las palabras de Charlotte Mason, no me siento juzgada ni criticada. He llegado a la conclusión de que no tenemos por qué seguir una educación equis o zeta al pie de la letra. Con inspirarnos y disfrutar del viaje es suficiente. 

Cindy Rollins en su libro Mere Motherhood, dice que el pasado no son los eventos que nos ocurren, o no sólo, sino también cómo lo recordamos, cómo hablamos de él. Si queréis, puedo compartir cómo quedaron nuestros planes este año que entra en otro post. Llevamos unos días de seguirlos, no al completo (tenemos visita), pero veo qué sencillos son. Es posible agarrarse a lo bueno de cada etapa, y disfrutarla. Si nunca habéis tenido un año de disfrutar del homeschooling, no estáis solos. Como digo, a nosotras nos ha costado bastante sentirnos agusto en esto por mi actitud. No es que todo lo anterior haya sido un suplicio, es nuestro pasado, y elijo quedarme con lo bueno. Pero había que parar y reconsiderar, necesitaba buscar mi tranquilidad y reavivar la fe. 



9 comments:

Amparo GarciaQuismondo dijo...

Hola Silvia! qué identificada me he sentido con este articulo. Realmente he pasado etapas parecidas, primeros años de búsqueda de información, después defensa a ultranza del homeschooling, locura por las redes sociales (con todo lo bueno y lo malo que tienen), las comparaciones,contarlo todo en el blog... y acabar agotada! Es bueno parar de vez en cuando y tomar distancia en lo que hacemos, verdad?
Un abrazo!

Silvia dijo...

Amparo!, que alegria que hayas comentado. Y brindemos juntas por una nueva etapa en la que disfrutemos de los hijos y de aprender juntos. Besos

Maribel dijo...

Hola Silvia.
Esta entrada y otras que has escrito hace poco a modo de reflexión y repaso de vuestro camino aprendiendo en casa me están sirviendo de mucha ayuda.
Veo en tus palabras realismo y humildad, cosas que siempre nos hacen falta.
Gracias por compartir tus pensamientos.
Un saludo.

Silvia dijo...

Maribel, qué linda eres, gracias por tus palabras de ánimo y gratitud.

Cuando una empieza, o, cuando yo empecé, tenía sueños, ideas, objetivos... muchos no se han cumplido, y llega un momento en que me dije, puedo lamentarme de cómo va ésto, y creer que a los demás les fué mejor este "proyecto" de vida, o puedo calmarme, alegrarme por aquello que veo en los demás, y en lo que a nosotros respecta, reaprender a ver lo bello de nuestros días, aprender a valorar las cosas con otra medida, y tener fe, hacer lo que hay que hacer, y celebrar. Y cuando algo a nuestro alcance se puede mejorar, pues se mejora, y lo que no podemos, pues se lo dejamos a Él.

paloma dijo...

Silvia me ha encantado esta entrada y encierra muchaaaa verdad. Es así tal como lo cuentas, ni más ni menos. Un abrazo.

Silvia dijo...

Gracias por visitar el blog y comentar, Paloma. De verdad que tenerte ahi, al otro lado del océano, pero cerquita en el corazón, me ha ayudado siempre.

Besos

olga andreeva dijo...

Silvia asi me siento ahora. Es mi primer año y de verdad entiendo muy bien lo que dices y no quiero continuar asi, como haciendolo para que alguien lo apruebe.mi nena tiene 6 la mayricule en un cole a distancia y en medio año se perdio casi todo lo que he cultivado durante los 5 años. los momentos amenos de lectura el inventar juegos se volvieron solo momentos y no placer como lo eran antes. Pense que era por falta de mi experiencia de organizarse o de usar un curriculum, pero no, no es eso siento que es falta de libertad. Libertad no para no hacer nada, sino libertad para vivir desarrollarse, crecer ,volar, soñar, disfrutar. Gracias por compartir, gracias.

Marina maren dijo...

Hola Silvia desde Barcelona ...Grácias por tus palabras,son como un bálsamo para quién está en aguas turbulentas como yo en ésto que és o más bien fue siempre al principio de los tiempos, la libre elección al educar a nuestros propios hijos...lo de que dejaste facebook me consta...te deje una noche de esas de desespero un mensaje y aún espero jajajaja...Creo que te estás refinando para llevar ésto a otro nivel y que lo compartas és parte de ello.Grácias otra vez.

Silvia dijo...

Olga, Marina! Qué lástima... algo me pasa con las alertas de nuevos comentarios. No los recibo. Y qué mal me siento no haber podido responderte a esa llamada de urgencia, Marina.

Espero que esto os llegue a tiempo. Sé cómo os sentíis. Es todo tan nuevo, y una de las reacciones comunes, o con la que estoy familiarizada, es la de no encontrar esa paz, dudar de mí, y ser muy dura con las niñas al no ver resultados rápidos o del tipo que me parecen adecuados.

Al principio, en los tiempos turbulentos, no rendirse es quizá lo único que podemos hacer. Con el tiempo, lo aprendido y todo lo que nos fue mal aparece como una bendición por darnos la perspectiva que necesitamos, como dice Olga, ella ahora sabe lo que tenía antes, lo cual no es fácil verlo hasta que se pierde TEMPORALMENTE.

Ánimos y espero que no os rindáis.

 

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